El presidente Javier Milei oficializó la designación del actual ministro del Interior en reemplazo de Manuel Adorni, quien renunció acorralado por denuncias judiciales. Con este cambio, la Casa Rosada fusiona carteras y apuesta al «músculo político» para destrabar la agenda legislativa en el Congreso y reconstruir puentes con los gobernadores.
El escenario político nacional sufrió un fuerte cimbronazo este fin de semana. Tras la salida de Manuel Adorni, envuelto en un escándalo por presunto enriquecimiento ilícito, el presidente Javier Milei designó a Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete de Ministros. El anuncio se formalizó el domingo por la noche a través de las redes sociales del mandatario, luego de una reunión clave en la Quinta de Olivos de la que también participó la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Con este nombramiento, Santilli se convierte en el cuarto funcionario en ocupar el cargo de ministro coordinador en lo que va de la administración de La Libertad Avanza. La jura oficial está programada para este martes 30 de junio a las 16:00 horas en el Salón Blanco de la Casa Rosada, dando inicio formal a una nueva etapa que busca relanzar la gestión ejecutiva.
Fusión de carteras y mayor volumen político
La llegada de Santilli no representa únicamente un cambio de nombres, sino una profunda reconfiguración del organigrama estatal. El presidente Milei confirmó que se fusionarán las competencias del Ministerio del Interior —cartera que Santilli conducía desde fines de 2025— con la Jefatura de Gabinete. Este movimiento estratégico busca concentrar bajo un mismo mando la administración interna de los ministerios y la siempre compleja negociación con los mandatarios provinciales.
Desde el entorno presidencial destacaron que la elección del exvicejefe de Gobierno porteño responde a su «músculo político» y a su probada capacidad de diálogo con las distintas fuerzas institucionales. A diferencia del perfil confrontativo que caracterizó la etapa de Adorni, la Casa Rosada busca ahora un articulador con experiencia de gestión capaz de blindar el rumbo económico y reactivar la iniciativa legislativa.
Desafíos en el Congreso y las provincias
El principal mandato que Santilli recibió del jefe de Estado es destrabar el tratamiento de leyes clave en el Congreso de la Nación. Entre las prioridades inmediatas del flamante jefe de Gabinete se encuentran el Súper RIGI, la reforma electoral, la ley de inviolabilidad de la propiedad privada y la denominada Ley Hojarasca, iniciativas que el oficialismo considera fundamentales para profundizar las reformas estructurales del país.
«Asumo el desafío más importante de mi vida con el compromiso de seguir trabajando para que este Gobierno siga haciendo historia», expresó Santilli a través de sus redes sociales pocas horas después de su confirmación. El funcionario remarcó además su convencimiento en los «proyectos colectivos» y prometió «dejar todo» para sacar a la Argentina de la crisis económica.
Respaldos y la sombra de la interna con el PRO
La designación de Santilli generó inmediatas repercusiones en el arco político. Una de las primeras reacciones provino del expresidente Mauricio Macri, quien celebró públicamente la decisión e indicó que mantuvo una conversación telefónica con el funcionario antes de su encuentro en Olivos. El líder del PRO manifestó su confianza en que Santilli ayudará a «recuperar la tranquilidad» y acelerar los cambios estructurales.
En el plano interno, el recambio ministerial busca descomprimir la tensión que dejó la eyección de Adorni, cuya interpelación parlamentaria parecía inminente debido al avance de las investigaciones sobre su patrimonio. Con el desembarco del «Colo» en el centro del poder libertario, el Gobierno apuesta a dejar atrás la fase defensiva y retomar la ofensiva política en la segunda mitad de su año legislativo.
